lunes, 19 de agosto de 2013

Supervivencia en Hospitalia #3: Cuida de tu vía

Cuando ingresas en Hospitalia, es casi seguro que en algún momento acabarás con una vía para administrar medicación intravenosa puesta, aunque sea solo "por si acaso".

Ya he hablado de mis vías aquí y aquí.

Ahora voy por la tercera, y quisiera que la última durante este periodo de hospitalización, ya que me queda relativamente poco de estar aquí (ya hablaré también sobre esto)

Mi primera vía duró en su sitio 34 días, la segunda 14 y esta tercera ya lleva 14 días. Escuché a una enfermera decir que lo normal es que no aguanten más de 15 días, y en muchos casos es mucho menos.

No sé la explicacion médica, pero imagino que el hecho de tener en la piel un agujerito que comunica con la vena, por muy tapado que esté, acaba dando problemas: sensación dolorosa, irritación de la piel, deterioro e inflamación de la vena (flebitis)...

Además, habrá diferencias personales: personas más sensibles, con la piel o los vasos sanguíneos más delicados, por características personales, edad...

Y aunque yo tampoco tengo la evidencia médica de esto, creo que cuanta más medicación pase a través de esa vía, más se sensibiliza y más problemas da.

Yo "solo" llevo vía intravenosa una medicación, el Tractocile.

Mi compi de habitación Pupi llevaba el Tractocile, paracetamol y valium por las noches. Y antibióticos cuando rompió la bolsa de aguas.Y cada dos por tres le tenían que cambiar la vía de brazo. 

A mí las dos veces que me la han tenido que cambiar ha sido porque el agujerito de entrada se había hecho demasiado grande y el líquido que tenía que entrar en la vena se extravasaba (se salía hacia afuera en lugar de entrar).

Y entro en el último motivo que se me ocurre para que haya que cambiar una vía: que, salvo que estemos muy malitos, como normalmente movemos la mano y el brazo para hacer cosas - comer, asearnos...-, esa vía se mueve, le damos roces, golpes, nos enganchamos en sitios... y todo eso va deteriorando el orificio de entrada y la propia vía.

Así que, consejo de supervivencia: CUIDA DE TU VÍA.

Lo ideal sería llevar poca medicación intravenosa (o por cualquier otra vía de administración), pero a veces eso no es algo que esté en nuestras manos decidir, ni controlar.

Tampoco podemos elegir si tenemos la venas finas o la piel sensible, o cualquier otra condición que nos venga dada.

Pero una vez que nos la ponen, lo mejor es intentar hacer lo que podamos porque esa vía dure en su sitio en buenas condiciones el mayor tiempo posible: 
  • Cuida de cómo mueves esa extermidad, de no darte golpes ni enganchones, de que no se acode el tubito para que la medicación llegue bien (todo esto me ha pasado y aún me pasa, a pesar de ir con cuidado)
  • Si ves que algún esparadrapo se suelta o se despega, avisa para que te pongan otro.
  • Si sientes molestia continua y no se pasa cambiando de postura la extremidad, avisa para ver si te la pueden poner más cómoda (poniendo alguna gasa doblada para mejorar el ángulo de inclinación de la vía, o para que no te roce alguna de las piezas)
  • Si el enfermero de turno no te la deja bien, avisa al del turno siguiente. (En mi caso, en más de una ocasión me la he acomodado yo misma con ayuda de algún familiar. Obviamente, solo en lo referente a colocación de esparadrapos y tubito, sin tocar la inserción de la vía) 
  • Si puedes elegir, evita que te la pongan muy cerca de una articulación (como la muñeca o sobre la mano), ya que va a recibir más movimiento quieras o no y se deteriora más rápido. A mí me resulta mucho mejor llevarla a mitad del antebrazo. Así es como la llevo ahora:
Parece muy cerca de la muñeca, pero la inserción de la vía es hacia la mitad del antebrazo y así apenas me molesta. 
Podía haberla puesto un poco más hacia el codo, pero la enfermera que lo hizo no se daba mucha maña como para exigirle localización.

Cuanto más cómoda/o estés, mejor la vas a soportar y más te va a durar, y esto es importante en hospitalizaciones de larga duración, porque ir agujereando la piel cada dos por tres no es saludable.

Además, en mi experiencia, poner bien una vía es un arte que no todo el mundo domina, así que mejor no arriesgarse a muchos cambios.

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