jueves, 8 de agosto de 2013

Mi bomba de infusión

Desde el segundo día que entré en Hospitalia me pusieron el Tractocile (marca del principio activo Atosibán)

Es una medicación intravenosa que no va a través de un gotero normal, sino de una maquinita que mide la cantidad exacta y la pasa muuuy despacito.

Se llama bomba de infusión, y tiene que estar enchufada a la corriente, lo que limita bastante tus movimientos, aunque tiene una batería y eso te permite desconectarla si tienes que levantarte para ir al baño (único "paseo" que puedo dar)

Esta es mi bomba de infusión:

Mira qué maja, el cacharro que lleva conmigo más tiempo acompañándome en Hospitalia.

Ya sé cuándo va a pitar (cada bolsita dura unas doce horas, pero según quien la ponga dura más o menos), cómo poner el tubo para que no se acode, lo que significa cada numerito de la pantalla y, si da error, cada icono de error (aunque esto no tiene mérito porque lo pone en el lateral de la máquina) 

Ya estoy tan acostumbrada a ella, que cuando me la quiten y NO tenga que llevarla, creo que tendrán que darme un soporte con ruedas atado a la muñeca para empujar, para pasar el sindrome de abstinencia.

Soporte de gotero de transición para arrastrar por los pasillos :P


Nah, en cuanto me lo quiten estaré feliz de tener la muñeca libre. Aunque también tengo un poco de miedo.
Esto debe ser una variante del Síndrome de Estocolmo...

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